dissabte, 11 de setembre de 2010

Sugerencias literarias: Aléxandros

Ya he hablado con anterioridad del que es uno de mis autores favoritos, Valerio Massimo Manfredi. Este verano he leído, por fin, su obra más famosa, la trilogía Aléxandros, la historia de uno de los personajes más fascinantes de la historia antigua: el rey de Macedonia Alejandro Magno. Y debo decir que es, a mi juicio, su mejor obra de entre las que he leído. No sólo por la calidad narrativa y literaria, sino también por el gran trabajo de investigación y de recolección de fuentes que hay detrás.

Alejandro III de Macedonia pasó a la Historia como uno de los más grandes conquistadores de todos los tiempos, y no en vano. Se ganó el sobrenombre de Megas Alexandros al lograr lo que ningún otro hombre de su tiempo habría soñado: derrotar al poderoso Imperio Aqueménida, el primer imperio persa, y unificar bajo su mando la mayor parte del mundo conocido, desde Macedonia al oeste hasta el Indo al este, Egipto al sur y las estepas del actual Kazakhstan al norte. Aunque su imperio no sobrevivió a su muerte, dividido entre sus antiguos compañeros, su nombre y sus gestas perduraron en la historia y fueron el referente de otros grandes imperios como el romano. Aléxandros es la historia de su vida, basada en numerosas fuentes historiográficas de su tiempo. Se compone de tres volúmenes:

El hijo del sueño cubre la etapa de la infancia y adolescencia de Alejandro. Su formación a cargo de Aristóteles, las conjuras palaciegas en torno al poder, la figura misteriosa y a veces temida de su madre Olimpia de Epiro y las guerras de su padre Filipo II para consolidar la supremacía de Macedonia en la liga panhelénica, y las primeras desventuras con sus compañeros, dan una variedad y dinamismo a este primer volúmen de la trilogía, a pesar de que el ritmo es más lento que en los siguientes. Esta primera parte cubre también las primeras campañas de Alejandro como rey de Macedonia y termina con el inicio de la guerra contra los persas.

Las arenas de Amón trata la primera parte de la guerra contra Persia, hasta la conquista de Egipto. Es tal vez el más pesado de los tres volúmenes, al cubrir un gran número de asedios a ciudades, pero resulta interesante desde el punto de vista de las tácticas militares y también por el papel antagónico de Memnón de Rodas, mercenario griego al servicio de Darío III, rey de los persas. Esta es la parte más gloriosa de la expedición de Alejandro, en la que el soberano es reflejado en sus mayores logros y sus momentos más nobles, lo cual cambiará en el último volumen a raíz del acontencimiento que concluye esta segunda parte: el reconocimiento del oráculo de Siwa de la naturaleza divina de Alejandro, lo cual iniciará en él un cambio hacia una progresiva megalomanía.

El confín del mundo cierra la historia de las conquistas de Alejandro. Su ejército se adentra en Babilonia para asestar el golpe definitivo al imperio persa, tomando una tras otra las provincias del imperio. Alejandro aspira a llegar hasta la India y unir todo el mundo conocido en una sola nación bajo su mando; sin embargo, el descontento crece entre el ejército, que siente que su soberano les lleva cada vez más lejos de casa en su obsesión por crear el imperio más grande que jamás haya existido. Se urden conjuras y los lazos que unen al soberano con sus generales e incluso con algunos de sus amigos se ven quebrados por la meta incierta, por la progresiva divinización de su rey y por los roces al verse obligados a convivir con los persas, su secular enemigo. Alejandro es representado en esta última etapa en sus facetas más oscuras y menos loables, pero sin obviar su dolor por la soledad y la pérdida de amigos y compañeros. Es el más intenso y en mi opinión el mejor de los tres volúmenes.

Aléxandros es una obra que ningún amante de la historia o de la novela histórica debería perderse.

1 comentari:

  1. Oh oh oh sempre he volgut llegir-los!!! Creus que me'ls podries deixar, amic amistós?? (jo et deixo alguna altra col·lecció a canvi, si vols!)

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