dissabte, 17 d’abril de 2010

El poder de las palabras


Puede que suene a tópico, pero las palabras tienen un poder inmenso, mucho más del que normalmente pensamos. Las palabras pueden empezar relaciones (“¿somos amigos?”), salvarlas (“perdóname, por favor”) o destruirlas irremediablemente (“¡te odio!”). Cuando se ha pasado por estas experiencias, se es consciente del verdadero poder de las palabras y se utilizan con más cuidado; ya que, como muchas cosas, destruyen más fácilmente que crean, como dice un proverbio latino: “et verba et arma vulnerant (tanto las palabras como las armas hieren)”.


Sin embargo, soy un romántico al que le gusta creer en el poder creador de las palabras, como bien saben mis amigas, a las que no escatimo las palabras bonitas (como no deja de recordarme una de ellas: “¡Eso se lo dices a todas!”). Hay quienes dicen que con esta actitud las palabras pierden su valor; como si fueran perlas que, a costa de exponerlas a la luz, pierden su brillo. Sin embargo, yo no creo que sea así ni veo ningún problema en decirlas a menudo, si son sentidas.


Hay dos expresiones que personalmente me ayudan a pasar el día el día: La primera, ampliamente conocida por mis amig@s y compañer@s, es mi típico “¡me pone!” que expresa mi más alto grado de entusiasmo hacia algo inmaterial (y que, a pesar de las apariencias semánticas, no tiene nada que ver con ninguna pulsión erótica). La segunda es "te quiero" y se refiere a aquello que los griegos llamaron philia, el afecto o amor fraternal a las personas de nuestro entorno social. A esto viene la foto de dos amigas que representan para mí este concepto.


Para terminar, una reflexión de aquellas que surgen cuando se deja a la mente divagar: ¿Por qué a las personas que sienten deseos sexuales hacia los animales se les llama zoofílicos, si su deseo nada tiene que ver con la philia?

6 comentaris:

  1. Hay cosas difíciles de explicar en esta vida...
    Me gusta mucho cómo has planteado el post (Y) y yo también digo eso de 'me pone', refleja claramente el sentimiento, sí xDDD

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  2. No sabía que tú también lo dijeras :O Yo aún recuerdo lo que flipaba la gente cuando me oía decir por primera vez "a mí el periodismo me pone" XD

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  3. Que maco el post, m'encanta la comparació de les paraules boniques amb perles... El món aniria millor si tothom compartís més paraules boniques amb els altres. Hi ha una història de la índia sobre això que m'agrada: es diu que unes granotes van caure en un pou molt profund. Era tant profund que per molt que saltesin els seus companys creien que moririen allà. Les granotes saltàven amb totes les seves forçes però els seus companys no les paraven de cridar que paressin perquè moririen. Una de les granotes, desanimada va parar de saltar i va morir. L'altre tot i els crits no va parar i es va salvar, gràcies a que era sorda. Aquesta història metafòrica reflexa el poder de les paraules

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  4. Molt maca la història ^^ Merci pel comentari, Laura.

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  5. Un detalle por tu parte identificar conmigo el concepto que las palabras "Te quiero" intentan transmitir.

    Creo que todavía no ha llegado el día en que no me digas algo bonito. No hace falta que me digas un cumplido... el simple hecho de decir "Bon dia, Marta", ya deja patente que minimamente te preocupas por mi.

    =)

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